Área arqueológica de Ostia Antigua

Fotografía aérea del yacimiento de Ostia AntiguaFotografía aérea del yacimiento de Ostia Antigua

Como su propio nombre indica (del latín ostium “entrada”), la antigua ciudad de Ostia debe su existencia a la proximidad del río Tíber y el mar. De hecho, antes del destructivo aluvión de 1557, el curso del río era bastante distinto al actual, pues bordeaba la parte norte de la ciudad, mientras que ahora costea un pequeño tramo al oeste. Del mismo modo, también el mar se encontraba más próximo a la urbe en la antigüedad.

El desplazamiento de la línea de costa a lo largo de los siglosEl desplazamiento de la línea de costa a lo largo de los siglos

Según la tradición, Ostia fue fundada por el rey de Roma Anco Marcio en el año 620 a.C. para explotar las salinas en la desembocadura del Tíber. Sin embargo, los restos más antiguos conocidos hasta la fecha son posteriores, y datan de la segunda mitad del siglo IV a.C.: se trata de los vestigios de un asentamiento fortificado (castrum) fabricado con bloques de toba por los colonos romanos para defender la desembocadura del Tíber y la costa del Latium.

Con el predominio de Roma sobre el Mediterráneo (siglo II a.C.), Ostia perdió su función militar para convertirse, como puerto fluvial, en el principal emporio mercantil de la capital.

Al final del período republicano (s. I a.C.), Ostia ya era un pujante centro de comercio cercado por murallas en las que se abrían accesos al recinto urbano, comúnmente conocidos como Puerta Romana, Puerta Laurentina y Puerta Marina. En el exterior, en los márgenes de las vías Ostiense y Laurentina, se extendían las necrópolis para los habitantes de la colonia y, delante de la antigua playa, surgían los monumentos sepulcrales de los personajes más ricos y poderosos.

En el siglo II d.C., Ostia alcanzó un elevado grado de prosperidad y nivel poblacional (según algunas estimaciones llegando a 50.000 habitantes), y albergó múltiples actividades económico-comerciales relacionadas con los cercanos Puertos Imperiales de Claudio y Trajano. Se remontan a este periodo la renovación del Foro y la construcción de termas, horrea (silos o depósitos para el grano), scholae (sedes para asociaciones profesionales), insulae (grandes bloques de viviendas de alquiler) y del Capitolium (templo principal de la ciudad).

Desde mediados del s. III d.C., muchas de las actividades comerciales fueron traspasadas a Portus (puertos imperiales) y por las fuentes literarias sabemos que Ostia, a mediados del s. VI d.C., se encontraba en estado de abandono, presentando obstáculos la navegación fluvial y hallándose la via Ostiense frondosa y agreste.

Vista del decumano máximo junto al "Macellum"Vista del decumano máximo junto al "Macellum"

EL MUSEO OSTIENSE SE ENCUENTRA TEMPOTALMENTE CERRADO

Durante su recorrido, el terreno del área arqueológica puede presentar irregularidades. Por lo tanto, recomendamos ropa y zapatos cómodos.

Por el momento no están disponibles los servicios de audioguía, bookshop, cafetería y consigna de equipajes para los usuarios.

Se permite la entrada a los perros de talla pequeña, sujetos con correa durante toda la visita dentro del área arqueológica.

Debido a la proximidad con el aeropuerto de Fiumicino, el yacimiento arqueológico de Ostia antigua es un área de no drone zone: está prohibido el uso de cualquier tipo de drones, incluso para vuelos a muy baja cota. Más información: http://www.adr.it/bsn-comportamenti-da-osservare

(a cura di Raul Mora Andreu)